Déjenme comenzar por aclarar que no creo que sea justo hablar de dos bloques latinoamericanos, pues en realidad hay un bloque muy bien definido, el ALBA, mientras el denominador común del resto sería más bien su no participación en el mencionado grupo. Sin embargo, al analizar el desempeño económico reciente de la Región no pude resistir la tentación de comparar los países ALBA con el resto. (En esta primera aproximación calculé promedios simples, sin ponderarlos por el tamaño de las economías. Aunque presiento que hacer esto sólo incrementaría las diferencias mencionadas a continuación.)
Y los resultados no dejan de ser interesantes. Por ejemplo, si comparamos las tasas de crecimiento real para ambos grupos, vemos como hasta el 2006 los países ALBA tenían una ventaja, pero la crisis internacional parece haber desnudado algunos problemas, y la recuperación proyectada del resto de la Región es mucho más rápida que la de los países de este bloque. Si el pronóstico se cumple, esta consecuencia se extendería incluso al crecimiento del PIB per cápita.
Pero lo que más me llamó la atención, fue el comportamiento de la inflación. Resulta paradójico que países de ideología de izquierda, y por tanto con gran preocupación por el bienestar popular, sometan a su población al peor impuesto posible: la inflación. Y digo que es el peor porque usualmente es el más regresivo, ya que los peor preparados para enfrentarlo son precisamente los más pobres.
Estos resultados serían consistentes con la premisa que el mercado es el mecanismo más rápido de ajuste para la economía, y que intervenir en el mismo puede entorpecer la recuperación. Claramente, priorizar la política sobre la economía pareciera tener consecuencias importantes. Interesante resultado a la luz de la tendencia mencionada inicialmente sobre el desprestigio del mercado.


De acuerdo totalmente con las consecuencias negativas; el peor impuesto es la inflación. Y resulta complicado explicar a la gente pobre como és que éste funciona, pero recuerdo claramente un ejemplo del profesor Quintanilla y las naranjas.
Publicado por: Adriana Isabel Buhezo | 6 de julio de 2010 en 14:58
Sí, Carlos (http://www.incae.edu/ES/facultad/Carlos.Quintanilla) lo explica muy bien.
El impacto de la inflación muchas veces pasa desapercibido, pero no cabe duda es de los más perniciosos para cualquier economía.
Por supuesto, para los gobiernos populistas ó de izquierda muchas veces esto se debe a la especulación de los capitalistas, y a no a sus errores de política.
Publicado por: Luis J. Sanz | 7 de julio de 2010 en 10:49