Las últimas semanas han sido de júbilo en INCAE Business School. Celebramos las graduaciones de MBA en Costa Rica (ver más aquí), Nicaragua (ver más aquí), y de dos secciones del Executive MBA en Panamá. Como si fuera poco, fuimos escogidos como la mejor escuela de negocios de América Latina por América Economía, ocupamos el puesto 46 de las mejores escuelas del mundo en educación ejecutiva de acuerdo con el Financial Times, y además fuimos mencionados como una de las mejores en una encuesta realizada por la Revista Latin Trade.
En principio, toda escuela de negocios existe para diseminar las técnicas gerenciales más modernas, herramientas que les permitan a las empresas triunfar en mercados cada vez globalizados y competitivos. La idea es agilizar la curva de aprendizaje de los ejecutivos, exponiéndolos no sólo a las herramientas, sino ayudándoles a desarrollar la habilidad de aplicar las mismas a problema de índole gerencial. En el proceso, buscamos que los ejecutivos perfeccionen su capacidad para aprender de sus decisiones pasadas, a efectos de tomar cada vez mejores decisiones. En resumen, un MBA debería permitirle al ejecutivo un salto cualitativo en su carrera gerencial.
Por otra parte, muchas escuelas también nos preocupamos porque un porcentaje importante de los graduados usen estas mismas técnicas y herramientas para triunfar creando sus propias empresas. Aunque algunos piensan que demasiado análisis puede paralizar el espíritu emprendedor, otros consideramos que un buen emprendedor corre riesgos que entiende, en lugar de caminar a ciegas por un campo minado.
Adicionalmente a estos conocimientos y habilidades, las escuelas de negocios tratamos de proporcionarles a los futuros ejecutivos una visión completa del mundo de los negocios. Por ejemplo, en INCAE Business School creemos firmemente que los futuros líderes latinoamericanos deben tener una visión regional de un mundo global. Para ello, no es suficiente ver América Latina como una región integrada. Hay que conocer las pequeñas diferencias entre cada país. Las cosas que nos son comunes, pero también aquellas que pueden herir las susceptibilidades nacionales. Pero también se necesita un claro entendimiento de cómo nuestra región se inserta en una economía cada vez más globalizada. ¿Cuál es el papel que jugamos en una economía mundial donde países como Brasil, India y China tienen un rol cada vez más preponderante?
Para poder cumplir con todas estas tareas, las escuelas de negocios deben producir nuevo conocimiento a través de una facultad de primera línea, y también diseminarlo de forma amplia y efectiva. A su vez, deben crear y nutrir una extensa red de graduados, y ofrecerles a sus estudiantes una experiencia internacional importante. En este último punto, INCAE hace un trabajo excepcional al combinar típicamente estudiantes de más de 10 países con una facultad igualmente internacional, diferentes experiencias de intercambio y doble titulación, así como la posibilidad de realizar una consultoría internacional. Estas variables se miden en los diferentes rankings mencionados, aunque cada publicación le dará más peso a una variable u otra dependiendo de su manera de su perspectiva. En el caso de América Economía, INCAE se posiciona como la escuela con la mejor combinación de todas estas variables, resaltando la fuerte capacidad de diseminación de INCAE, y la gestión de su red.
Sin embargo, ante la crisis actual las escuelas de negocios hemos puesto nuestras barbas en remojo. Después de todo, muchos de los altos ejecutivos de Wall Street y de compañías en problemas fueron educados en las mejores universidades. Así que enseñar las más innovadoras técnicas gerenciales no parece haber sido suficiente. En honor a la verdad, muchas escuelas como Stanford y Harvard llevan ya varios años tratando de incorporar ética como parte de sus curricula. INCAE es reconocida internacionalmente por sus aportes a la enseñanza de los principios de desarrollo sostenible como parte de nuestro MBA, así como también por incluir temas novedosos como Microfinanzas y Responsabilidad Social Empresarial. No siempre los rankings logran capturar estas variables, pero eso no las hace menos importantes.
A pesar de estos éxitos, en estos momentos trabajamos en una reforma de nuestro programa de maestrías orientada, entre otras cosas, a fortalecer aún más el pensamiento crítico y la formación en valores. Esto a su vez lo combinaríamos con la experiencia INCAE, es decir, el conjunto de vivencias tanto dentro como fuera del aula a través del cual buscamos generar en nuestros estudiantes un liderazgo comprometido con el desarrollo integral de los países de la Región. Porque no podemos perder de vista que la prueba última de nuestra efectividad no viene dada por las variables mencionadas anteriormente, sino más bien por el desempeño de nuestros graduados. Si ellos contribuyen a crear valor para sus empresas, para sus industrias, sus países, sus sociedades, y lo hacen de forma sostenible, estaremos cumpliendo con nuestra misión.


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