Recientemente se ha dicho y escrito mucho sobre el papel que la premisa de maximizar el valor para los accionistas puede haber tenido en el origen de la crisis. Tengo que confesar que el argumento me parece de una simpleza enorme, y creo que denota una falta de entendimiento del principio en cuestión. Antes que los suspicaces levanten una ceja, quisiera aclarar que mi punto no es para nada una manera de "escurrir el bulto", como dirían en mi pueblo, sobre la responsabilidad de las escuelas de negocios. Que debamos revisar lo que hacemos y como lo hacemos es una inferencia incuestionable.
Pero uno de los argumentos en contra del papel de las escuelas de negocios como INCAE es que cometimos el error de inculcarles a nuestros graduados la importancia de crear valor para los accionistas. Según los detractores, este principio tendría dos fallas que se encuentran en el corazón de la crisis: un énfasis en el corto plazo, y la ignorancia de la "responsabilidad" de la empresa con el resto de la sociedad. El problema es que, en mi opinión, ambas posiciones no tienen sustento.
Comencemos por la primera. La explicación reza más o menos así: los gerentes, en su afán por crear valor para los accionistas, toman decisiones que maximizan el valor en el corto plazo, con consecuencias nefastas a mediano y largo plazo. Mi objeción es que no conozco ninguna escuela de negocios que enseñe a maximizar el valor para los accionistas en el corto plazo. De hecho, se insiste en la creación de valor a largo plazo. Pero entonces, ¿por qué existe esta percepción en el público?
Creo que la respuesta tiene que ver con las imperfecciones de los sistemas de compensación, y el énfasis desmedido en algunos mercados de valores por los resultados trimestrales. Dudo mucho que algún accionista de AIG piense que los bonos de los ejecutivos les hayan creado valor alguno. Pero si este es el caso, el problema no es el principio, sino su implementación en la práctica. De hecho, al repudiarlo podríamos darle la idea equivocada a la gran cantidad de gerentes que dirigen empresas de cotización privada, quienes sin estar sujetos a la presión de los analistas, pueden crear valor en el largo plazo para sus accionistas. ¿Cuál sería el problema con esto?
La segunda falla tiene que ver con centrar la creación de valor sólo en los accionistas, y no en el resto de la sociedad. De nuevo, la historia sería algo así: el gerente, pensando solamente en sus accionistas, toma decisiones que van en detrimento del medio ambiente y de la sociedad. Nuestra visión en INCAE es que una empresa no puede prosperar mientras su país se hunde en la pobreza. De hecho, como escuela de negocios tenemos una historia, mucha de la cual es de registro público, advocando en la Región por el Desarrollo Sostenible, y más recientemente por la Responsabilidad Social Empresarial. Para nosotros, estos temas no son para nada incompatibles con crear valor para los accionistas.
Hacer un mejor uso de los recursos naturales escasos de que disponemos no puede tener otro efecto sino hacer más eficiente y competitiva a la empresa en el largo plazo. Tener colaboradores con una mejor calidad de vida se traduce en una mayor productividad, y por tanto competitividad de la compañía. La falacia que maximizar el valor para los accionistas significa destruir valor para el resto de la sociedad simplemente no es sostenible en el tiempo. Si una empresa se comporta de esta forma, tarde o temprano verá esfumarse cualquier ventaja competitiva que pueda tener.
Pero además, tampoco es verdad que una empresa que se centre exclusivamente en crear valor para sus accionistas no tenga un impacto positivo en la sociedad. Mientras exista competencia, la creación de valor requerirá entregarles a sus clientes productos y servicios que satisfagan de mejor forma sus necesidades, creando valor para ellos. También creará nuevos empleos, directos ó indirectos, que no sólo le permitirán a la compañía generar un mayor valora para sus accionistas, sino crear valor para sus colaboradores. Además, pagará más impuestos, podrá destinar mayores recursos a actividades de responsabilidad social, etc. Una idea de Milton Friedman que tiene alrededor de 50 años, y que aún sigue vigente.


Mientras exista competencia, la creación de valor requerirá entregarles a sus clientes productos y servicios que satisfagan de mejor forma sus necesidades, creando valor para ellos. También creará nuevos empleos, directos ó indirectos, que no sólo le permitirán a la compañía generar un mayor valora para sus accionistas, sino crear valor para sus colaboradores. Además, pagará más impuestos, podrá destinar mayores recursos a actividades de responsabilidad social
Publicado por: buy viagra | 21 de enero de 2010 en 16:15