Recién acabo de leer un artículo muy interesante sobre el origen de las oportunidades de negocio de las que surgen los nuevos emprendimientos. La visión tradicional del tema es que las oportunidades de negocio ya “existen”, y los emprendedores exitosos son aquellos con las habilidades necesarias para identificarlas rápidamente, evaluarlas y explotarlas. Mientras que en una visión alternativa estas oportunidades serían “creadas” por el emprendedor a través de un proceso iterativo de prueba y error (ver Alvarez y Barney, en el Strategic Entrepreneurhsip Journal, Volumen 1, pag 11 – 26, 2007, Wiley InterScience, www.interscience.wiley.com).
Mi primera reacción fue tratar de asimilar esta dicotomía planteada a la diferencia entre empresarialismo independiente y empresarialismo corporativo. Sin embargo, al analizar más en detalle la distinción me parece que no es la analogía más acertada. Creo que el empresarialismo corporativo puede ser de ambos tipos, aunque la estructura de la mayoría de las organizaciones tendería a favorecer la explotación de oportunidades descubiertas, debido a que las mismas se basan en la experiencia del emprendedor, se puede hacer un análisis costo beneficio que tome en cuenta el riesgo, y las habilidades y recursos de la empresa pueden convertirse en barreras de entrada que generen una ventaja competitiva sostenible. Todas estas son características de oportunidades ya existentes.
En contraposición, las oportunidades que se crean son por definición mucho más inciertas. Esto se debe a que el emprendedor rara vez puede tan siquiera imaginarse al principio como será el final, dificultando la “venta” interna del proyecto. De hecho, probablemente no siquiera pueda articular la naturaleza de la oportunidad, ya que la misma esta en proceso de ser creada.
Luego se me ocurrió que una comparación alternativa sería ver a la diferencia entre empresarialismo de oportunidad y de necesidad. En el primero, el emprendedor trata de explotar una oportunidad de mercado, mientras que en el segundo se ve casi forzado a emprender debido a la falta de oportunidades de trabajo adecuadas.
Si bien es posible que ninguna teoría se ajuste 100% a estas dos realidades, me parece que casi por definición el empresarialismo de oportunidad se ajusta a la teoría del descubrimiento. Mientas que el empresarialismo de necesidad se acerca mucho más a la teoría de la creación, ya que no existe una idea clara de la oportunidad, sino que la misma se va formando a partir de pruebas y errores por parte de un emprendedor que debe encontrar una manera de ganarse la vida.
La importancia de estas similitudes es que ambas teorías tienen implicaciones muy diferentes con relación a varias dimensiones del negocio. Como ejemplo, exploraré brevemente a continuación dos de ellas. Los autores del artículo mencionado exploran en total seis dimensiones.
En el caso del financiamiento, las oportunidades que ya existen son susceptibles de ser evaluadas (aunque a veces esto sea una tarea dantesca), lo que las hace susceptible de recibir financiamiento externo (ya sea bancario o de capital de riesgo). Mientras que cuando las oportunidades deben ser creadas, el financiamiento externo se vuelve muy difícil debido a la incertidumbre asociada con la falta de definición inicial de la oportunidad. Por lo tanto, el emprendedor deber recurrir al club de las 4Fs: Fundador ó Emprendedor (Founder), la Familia (Family), los Amigos (Friends) y los Tontos (Fools).
Extendiendo esta línea un poco, me parece que esta limitación en el financiamiento disponible puede hacer que los mejor preparados para crear oportunidades que tengan un potencial interesante pueden ser las empresas familiares, pero ese sería un tema para una futura entrega.
Pero ambas teorías también tienen implicaciones importantes para la formación del equipo emprendedor. Mientras que la naturaleza de la oportunidad existente de alguna forma determina las habilidades necesarias para el éxito y por lo tanto el tipo de capital humano necesario, la creación de la oportunidad demanda un talento gerencial más genérico y flexible.
Como podrán ver, parece un debate muy interesante que se está comenzando a gestar.
Debo reconocer que soy bastante nuevo a la teoría de la creación de oportunidades, pero es una idea que definitivamente me intriga. ¿Y a ustedes?


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