Cuando
el presidente Obama anunció su intención de establecer límites a las
compensaciones salariales de los ejecutivos de aquellos bancos que
recibieran ayuda financiera, escribí en este blog que no estaba de
acuerdo. Si bien la decisión era moralmente popular, me preocupaba que
introdujera sesgos indeseados que impidieran la recuperación de la
industria. Leer Más.



