Observé el debate McCain-Obama con un ojo abierto y otro cerrado. Abierto a las cualidades de cada uno, pero no a las descalificaciones personales. No me gustan. Y, aunque estuvo bastante civilizado, hubo filazos.
¿Quién gano? Los sondeos atribuyen ventaja a Obama. Un sector de la prensa independiente declaró un virtual empate, y algunos analistas (los temibles “pundits”) señalaron que, para Obama, empatar era triunfar. Pero yo tengo una visión distinta. Creo que ambos lograron sus propósitos conforme a estrategias muy bien definidas. Leer más.




