Yo no me lo esperaba. El BCCR anunció ayer su disposición a imponer controles administrativos para frenar la expansión del crédito. Pretende imponer reservas por nuevas captaciones en exceso de cierto monto y acudir a la persuasión moral. Lo primero, presionará aún más las tasas hacia abajo y, a la larga, estimulará más la demanda de crédito; en cuanto a lo segundo, nada tengo que decir, salvo que los banqueros centrales deben descansar en argumentos legales y económicos; la moral es otra cosa. Leer más.



